LS-032 / Sintaxis y gramática

Coordinación y subordinación

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  1. Dos maneras de construir estructuras complejas
  2. Coordinación
  3. Elipsis en la coordinación
  4. La cláusula subordinada
  5. Relativas especificativas y explicativas
  6. Subordinadas adverbiales
  7. Grados de integración
  8. Parataxis e hipotaxis
  9. Coordinación, negación y alcance
  10. Discurso directo e indirecto
  11. Subordinación, fuente y compromiso en la documentación clínica
  12. Coordinación y subordinación en la escritura científica
  13. Análisis de una oración compleja
  14. Referencias

DESARROLLO COMPLETO · BIBLIOGRAFÍA INCLUIDA

Dos maneras de construir estructuras complejas

Los capítulos anteriores analizaron sobre todo oraciones simples, mientras que gran parte del lenguaje real combina varias unidades predicativas en una misma estructura. La residente llegó y el supervisor comenzó la reunión une dos cláusulas de estatus comparable, que podrían aparecer por separado. La reunión comenzó cuando llegó la residente integra una cláusula dentro de otra. La primera relación es la coordinación; la segunda, la subordinación.

La oposición es útil y no agota la complejidad del fenómeno. Existen coordinaciones asimétricas, subordinadas con distinto grado de integración, construcciones yuxtapuestas y relaciones discursivas que no coinciden con las etiquetas sintácticas. El capítulo examina qué evidencia permite distinguir unas de otras, para lo cual hay que integrar la sintaxis con la semántica, la prosodia y la estructura informativa.

Coordinación

Una coordinación prototípica une dos o más elementos mediante una conjunción, como en Juan leyó el artículo y María escribió el informe, cuya estructura puede escribirse como [A] y [B]. El mecanismo no se limita a las cláusulas, porque coordina también grupos nominales (Juan y María), grupos verbales (leyó el artículo y escribió el informe), adjetivos (claro y preciso) y adverbios.

Las relaciones coordinativas principales del español son la copulativa (Juan llegó y María salió), la adversativa (Juan llegó, pero María salió) y la disyuntiva (Juan viene o María llama). Las etiquetas describen relaciones semánticas generales, aunque la conjunción no determina toda la interpretación. Juan abrió la puerta y entró sugiere una secuencia temporal que y no codifica, porque la inferencia procede del conocimiento del mundo y del orden de los coordinados. La secuencia es una implicatura conversacional, distinta del significado literal de la conjunción (Grice, 1975).

La intuición de que la coordinación une unidades equivalentes se debilita al invertir el orden. Juan bebió veneno y murió favorece una lectura temporal y causal que Juan murió y bebió veneno no admite. Ambas contienen la misma conjunción y no son discursivamente simétricas, de modo que la coordinación sintáctica no implica simetría semántica.

Los coordinados suelen pertenecer a categorías comparables, como los dos grupos nominales de el médico y la enfermera. La equivalencia no siempre es categorial, porque en Juan está cansado y de mal humor se coordinan un adjetivo y un grupo preposicional que comparten la función predicativa. Las teorías difieren en cómo representar estos casos. La tipología muestra, por su parte, que las estrategias de coordinación varían considerablemente entre lenguas (Haspelmath, 2007).

El español impone, además, condiciones formales a las conjunciones. Y se realiza como e ante palabras que empiezan por el sonido de i (padre e hijo) y o pasa a u ante el sonido de o (siete u ocho). La copulativa negativa ni puede repetirse en ambos coordinados (ni canta ni baila). Estas conjunciones deben distinguirse de los conectores discursivos como sin embargo, por lo tanto o en cambio, que pertenecen a otra clase, según muestra su movilidad dentro de la cláusula (El método fue rápido; no fue, sin embargo, válido).

La coordinación de dos singulares suele controlar el plural; la presencia de una primera persona impone llegamos en Juan y yo llegamos. El texto LS-029 mostró que estos casos exigen reglas de resolución de rasgos, además de reglas de copia.

La coordinación impone, por otra parte, restricciones propias. Ross (1967) formuló la restricción de la estructura coordinada, según la cual no puede extraerse un elemento de uno solo de los coordinados, como muestra la imposibilidad de \¿Qué compró Juan y María vendió el auto?*. El texto LS-033 sitúa esa restricción entre las islas sintácticas.

Elipsis en la coordinación

La coordinación favorece varios tipos de elipsis. En Juan leyó el artículo y María el informe, el segundo coordinado carece de verbo pronunciado y se interpreta con el del primero, fenómeno conocido como gapping. La estructura paralela permite recuperar el material, lo que muestra que la gramática conserva relaciones sintácticas y semánticas aunque parte de la estructura no se pronuncie.

Otros patrones han recibido análisis muy distintos. En el inglés John likes, and Mary hates, the new policy, el constituyente final parece compartido por ambos coordinados. La construcción se ha explicado mediante movimiento, mediante elipsis o mediante estructuras con dominio múltiple, sin que exista una solución consensuada (Culicover y Jackendoff, 2005). La coordinación es uno de los dominios donde las diferencias entre teorías sintácticas se vuelven más visibles, asunto que retoma el texto LS-036.

La elipsis puede además generar ambigüedad. Juan dijo que María vendría y Pedro también admite dos interpretaciones, según se recupere que Pedro también lo dijo o que Pedro también vendría. Resolver el material omitido exige determinar qué constituyente está bajo elipsis.

La cláusula subordinada

Una cláusula es subordinada cuando forma parte de una estructura mayor y depende de ella. En Creo que Juan llegará, la secuencia que Juan llegará es el complemento de creo y puede representarse como CREER(yo, p), con p igual a la proposición de que Juan llegará. La subordinación permite que una proposición ocupe la posición de argumento de otro predicado.

La clasificación tradicional distingue las subordinadas sustantivas o completivas, que ocupan una posición argumental (Creo que vendrá); las relativas, que modifican un nombre (el paciente que llegó ayer); y las adverbiales, que relacionan eventos (Salimos cuando terminó la reunión). No todas ocupan, por tanto, la misma posición estructural.

Los verbos de pensamiento, habla, percepción y deseo seleccionan con frecuencia cláusulas, como en pienso que llegará, dijo que estaba enfermo o quiero que venga. El predicado principal determina el tipo de subordinada, el modo y parte de sus propiedades temporales, según se vio en el texto LS-030.

Elementos como que y si introducen estas cláusulas y se analizan en muchas teorías como complementantes, núcleos de una proyección propia que aloja la información sobre el tipo de cláusula (Adger, 2003). La representación hace visible que la subordinada tiene una capa funcional donde se codifican la subordinación y la fuerza declarativa o interrogativa.

El que complementante debe distinguirse del que relativo, que además de introducir la cláusula desempeña una función dentro de ella. En el paciente que llegó, el relativo es el sujeto de llegó; en Creo que llegó, el complementante no ocupa ninguna posición argumental. En el español actual, la elección entre que y de que con ciertos predicados genera los errores conocidos como dequeísmo y queísmo, descritos en el DPD, que recomienda comprobar el régimen del verbo mediante la sustitución por un pronombre. Si la forma correcta es Me alegro de eso, lo será también Me alegro de que vengas; si es Pienso eso, corresponde Pienso que vendrá (RAE y ASALE, 2025, s. v. dequeísmo).

Sé que viene y No sé si viene ilustran esa diferencia. La subordinada con si expresa una interrogativa indirecta y presenta una cuestión abierta, sin afirmar que venga. No sé quién vino contiene, con el mismo valor, una palabra interrogativa.

Relativas especificativas y explicativas

Los pacientes que tenían fiebre fueron aislados y Los pacientes, que tenían fiebre, fueron aislados difieren en algo más que la puntuación. En la primera, la relativa selecciona un subconjunto; en la segunda, añade información sobre un grupo ya identificado. La gramática académica llama especificativa a la primera y explicativa a la segunda. Describe la diferencia en términos de extensión e intensión, porque la especificativa reduce el conjunto de entidades designadas y la explicativa aumenta la información sin restringirlo (RAE y ASALE, 2019, s. v. especificativo).

La lectura especificativa puede representarse como el conjunto {x : paciente(x) ∧ fiebre(x)}, donde solo las entidades que cumplen ambas propiedades resultan pertinentes. La explicativa presupone identificado el referente y añade una predicación secundaria, como en Juan, que estaba cansado, se fue, donde la relativa no sirve para distinguir a Juan de otras personas homónimas.

La diferencia tiene consecuencias documentales. Los pacientes que rechazaron el tratamiento fueron excluidos afirma que se excluyó a un subconjunto; Los pacientes, que rechazaron el tratamiento, fueron excluidos atribuye el rechazo a todos y excluye a todos. Huddleston y Pullum (2002) prefieren para el inglés los términos de relativa integrada y suplementaria, centrados en el grado de integración sintáctica más que en el efecto sobre la referencia.

Subordinadas adverbiales

La gramática académica afina esta etiqueta tradicional. Reserva el nombre de adverbiales propias para las de tiempo, lugar y modo, sustituibles por un adverbio. Analiza las causales, condicionales y concesivas como estructuras bipolares o períodos, en que las dos cláusulas se determinan mutuamente (RAE y ASALE, 2019, s. v. oración bipolar).

En Salimos cuando terminó la reunión, la subordinada sitúa el evento principal respecto de otro. El subordinante codifica parte de esa relación temporal, que el texto LS-030 analizó con el sistema de puntos de referencia.

Nos fuimos porque empezó a llover introduce una causa del evento. Debe distinguirse de la justificación de una afirmación, como en Juan está en casa porque veo su auto, donde ver el auto no causa que Juan esté en casa y solo aporta la evidencia con que se infiere. La misma conjunción participa así en relaciones conceptualmente diferentes.

Si llueve, no salimos establece una condición, representable de manera muy simplificada como p → q. Las condicionales de las lenguas naturales no equivalen a la implicación material, porque pueden expresar causalidad, predicción, inferencia, normas o situaciones contrafácticas. El texto LS-037 retoma el problema al tratar las condiciones de verdad.

Estudia para aprobar expresa un propósito que exige, en muchos contextos, un participante intencional. La piedra cayó para romper el vidrio resulta extraña si la piedra no se conceptualiza como agente, lo que muestra que la construcción restringe las interpretaciones disponibles.

Aunque estaba cansado, siguió trabajando introduce una circunstancia que favorecería la conclusión contraria. La concesiva vincula la estructura sintáctica con expectativas pragmáticas, porque su interpretación depende de qué se considere esperable en el contexto.

Grados de integración

Juan dijo que vendría y Juan se fue porque estaba cansado contienen una subordinada cada una, con distinto estatuto. La completiva es un argumento seleccionado por DECIR; la causal es un adjunto más periférico. La subordinación no es, por tanto, una relación estructural única, según la distinción entre complementos y adjuntos del texto LS-026.

Lehmann (1988) propuso describir la unión de cláusulas como un continuo de parámetros, entre ellos el grado de encajamiento, la explicitud del vínculo y la reducción gramatical de la cláusula dependiente. En la gramática del papel y la referencia, Van Valin y LaPolla (1997) añaden a la coordinación y la subordinación un tercer tipo de nexo, la cosubordinación, en que la cláusula dependiente comparte operadores con la principal sin estar encajada en ella. Ambas propuestas sustituyen la oposición binaria por una escala.

Uno de los parámetros del continuo es la reducción de la cláusula dependiente. Quiero que salgas contiene una subordinada finita con su propio sujeto; Quiero salir la sustituye por un infinitivo sin sujeto expreso, más integrado en el predicado principal. El texto LS-034 estudia cómo se interpreta el sujeto de esas construcciones no finitas.

María cree que Juan sabe que Pedro llegará muestra la incrustación recursiva, con la estructura CREER(María, SABER(Juan, LLEGAR(Pedro))). La gramática permite añadir niveles, aunque la comprensión se degrada pronto. La posibilidad gramatical y la capacidad de procesamiento son dimensiones distintas, porque la memoria y la atención imponen límites que la recursión no toma en cuenta.

Las cláusulas coordinadas de Juan llegó y María se fue pueden aparecer por separado, lo que no ocurre con porque estaba cansado dentro de Juan se fue porque estaba cansado. La dependencia sintáctica no impide, con todo, que un fragmento aparezca solo en el discurso, como en la respuesta Porque estaba cansado a la pregunta por el motivo. El contexto licencia fragmentos que la oración aislada no admitiría.

La prosodia y la posición aportan evidencia adicional. Una coordinación suele contener unidades entonativas relativamente independientes, mientras que una subordinada integrada forma con la principal un dominio más estrecho, sin que la correspondencia sea perfecta. Las adverbiales pueden desplazarse, como en Cuando terminó la reunión, salimos. Anteponer una completiva, como en Que vendrá, creo, solo resulta posible en contextos marcados. La movilidad ayuda, por eso, a diagnosticar el grado de integración.

Parataxis e hipotaxis

El término parataxis designa las relaciones en que las unidades aparecen yuxtapuestas o coordinadas con escasa marca de subordinación, como en Llegó, vio, venció, donde las relaciones temporales y causales se infieren sin conjunciones. La hipotaxis designa las relaciones jerárquicas con marcadores explícitos de dependencia, como en Cuando llegó, vio que la puerta estaba abierta.

La oposición se ha usado también en estilística, a veces con una escala implícita que asocia la parataxis con lo primitivo y la hipotaxis con lo elaborado. La escala no se sostiene, porque ambas estrategias pueden producir prosa compleja y precisa. La diferencia está en dónde se hace explícita la relación entre proposiciones, en la gramática o en la inferencia del lector.

Coordinación, negación y alcance

Juan no canta ni baila extiende la negación a ambos predicados, con una lectura aproximable a NEG[CANTAR(Juan) ∨ BAILAR(Juan)]. Juan no canta, pero baila limita la negación al primer coordinado. La conjunción delimita así dominios de alcance, como los operadores estudiados en el texto LS-030.

Todos los pacientes recibieron tratamiento y seguimiento admite una lectura distributiva en que cada paciente recibió ambas cosas. Las coordinaciones más complejas pueden generar ambigüedades en su interacción con la cuantificación, la negación y la modalidad, de modo que la estructura sintáctica restringe las interpretaciones disponibles sin fijarlas por completo.

Discurso directo e indirecto

María dijo: «Estoy cansada» y María dijo que estaba cansada presentan el mismo reporte con dos estrategias. El estilo directo presenta la expresión como cita; el indirecto la integra gramaticalmente y obliga a reajustar la persona, el tiempo y los elementos deícticos (RAE y ASALE, 2019, s. v. estilo indirecto).

El cambio de coordenadas se aprecia al pasar del estilo directo Yo voy mañana, en boca de María, a María dijo que ella iría al día siguiente, donde cambian el pronombre, el tiempo verbal y el adverbio temporal. La subordinación traslada el centro deíctico al del narrador, cuestión que el texto LS-040 desarrolla.

Subordinación, fuente y compromiso en la documentación clínica

En la nota La madre refiere que el paciente no duerme, la subordinación separa la fuente del contenido. Resumirla como El paciente refiere que no duerme cambia la fuente y, con ella, el valor probatorio del registro. El texto LS-030 mostró la misma distinción con el modal y la negación; aquí la aporta la estructura de la cláusula.

El paciente cree que lo vigilan atribuye una creencia, mientras que Lo vigilan presenta la proposición como afirmación de quien escribe. Eliminar la cláusula principal modifica el compromiso epistémico del texto, distinción decisiva en psicopatología, donde la documentación debe separar el contenido de una creencia, la afirmación del clínico y el reporte de un tercero.

El predicado principal determina, además, qué se presupone. Los predicados factivos como saber o lamentar presuponen la verdad de la subordinada, presuposición que sobrevive a la negación, porque No sabe que el informe llegó mantiene que el informe llegó (Kiparsky y Kiparsky, 1970). Los predicados de creencia o de reporte carecen de esa propiedad, de manera que No cree que el informe llegara deja el punto abierto. Una revisión que sustituya un verbo por otro puede introducir o eliminar un compromiso que el original no tenía.

La paciente niega que quiera morir no equivale a La paciente quiere morir. Tampoco autoriza a concluir, como hecho clínico establecido, que no lo quiera. Lo documentado es el acto de negar, representable como NEGAR(paciente, p). Un resumen que suprima el predicado principal pierde la parte del significado que el registro realmente sostiene.

La familia informó que el paciente dijo que no quería hospitalizarse contiene dos niveles de reporte, con la estructura INFORMAR(familia, DECIR(paciente, NEG[QUERER(hospitalización)])). Un resumen como La familia no quería hospitalizar al paciente cambia la fuente, el sujeto de querer y el contenido. La oración resultante puede sonar plausible y es semánticamente incorrecta, lo que convierte la subordinación profunda en una prueba exigente para los sistemas automáticos.

Presenta insomnio y ansiedad, pero niega ideación suicida muestra un riesgo análogo. Un sistema que extraiga solo entidades registrará los tres términos y perderá la polaridad del tercero, porque la coordinación adversativa y la negación quedan fuera de esa lista. El análisis automático de El médico dijo que el paciente debía regresar porque persistían los síntomas debe distinguir, de modo semejante, el verbo de reporte, el contenido reportado y la causa. Si confunde los niveles, atribuirá afirmaciones a la fuente equivocada, error que las representaciones de dependencias del texto LS-027 ayudan a detectar.

Coordinación y subordinación en la escritura científica

La intervención comenzó. Los síntomas disminuyeron deja la relación a cargo del lector. Los síntomas disminuyeron después de que comenzó la intervención codifica una relación temporal. Los síntomas disminuyeron porque comenzó la intervención afirma una relación causal mucho más fuerte. La elección del subordinante modifica, por tanto, lo que el texto afirma.

Porque puede resultar demasiado fuerte cuando los datos muestran solo secuencia o asociación. Las tres formulaciones posibles, con porque, con después de y con se asoció temporalmente con, codifican compromisos distintos. La subordinación puede introducir causalidad en la prosa antes de que la metodología la justifique.

La coordinación presenta el riesgo inverso. El método fue rápido y válido une dos propiedades que se evalúan con criterios diferentes y las presenta con el mismo estatuto. La sintaxis no obliga a esa equivalencia, pero la prosa la favorece, porque comprime la información y deja fuera de la vista las diferencias conceptuales.

La subordinación abundante tampoco equivale a profundidad conceptual. Un texto puede encadenar cláusulas y resultar confuso; otro expone una teoría rigurosa con coordinaciones simples. La complejidad sintáctica y la conceptual son dimensiones distintas, de modo que la calidad de una prosa no se mide por la longitud de sus oraciones ni por el número de subordinadas.

La jerarquía sintáctica tampoco corresponde a la jerarquía epistémica. En Es falso que el tratamiento funcione, la proposición subordinada es el contenido central que se niega. Dos proposiciones pueden, además, coordinarse aunque una explique a la otra, o subordinarse sin relación causal. El análisis del discurso necesita, por eso, categorías propias, como la causa, el contraste, la elaboración, la evidencia y la consecuencia, que la sintaxis restringe sin determinarlas.

Análisis de una oración compleja

El procedimiento puede ilustrarse con La residente dijo que el paciente mejoró porque recibió tratamiento, pero el supervisor no estuvo de acuerdo. El primer paso identifica las cláusulas, que son la del verbo de reporte, la completiva sobre la mejoría, la causal sobre el tratamiento y la coordinada adversativa final. El segundo establece sus relaciones, porque la completiva es un argumento de dijo, la causal es un adjunto de mejoró y la última se coordina con todo el conjunto anterior.

Los pasos siguientes identifican los operadores y las fuentes. La negación afecta a estuvo de acuerdo y deja intacta la mejoría. La afirmación sobre la mejoría pertenece al contenido de lo dicho por la residente, que el narrador no asume. La relación causal entre tratamiento y mejoría se presenta también dentro de ese contenido reportado, de modo que el texto no la afirma por cuenta propia. El esquema 32.1 hace visibles los niveles que el orden lineal no distingue.

Esquema 32.1. Jerarquía aproximada de la oración analizada

[Coord
   [La residente dijo
      [que el paciente mejoró
         [porque recibió tratamiento]]]
   pero
   [el supervisor no estuvo de acuerdo]]

La separación entre estructura y compromiso es el resultado principal del análisis. La gramática indica qué contenido depende de qué fuente y qué operador afecta a qué proposición, mientras que la verdad de cada relación debe establecerse con otros medios.

El texto LS-033 estudia las preguntas y las dependencias a distancia, con las restricciones que limitan la extracción de un constituyente desde el interior de ciertas estructuras, entre ellas las coordinadas que este capítulo ha presentado.

Referencias

Adger, D. (2003). Core syntax: A minimalist approach. Oxford University Press.

Culicover, P. W., y Jackendoff, R. (2005). Simpler syntax. Oxford University Press.

Grice, H. P. (1975). Logic and conversation. En P. Cole y J. L. Morgan (Eds.), Syntax and semantics 3: Speech acts (pp. 41-58). Academic Press.

Haspelmath, M. (2007). Coordination. En T. Shopen (Ed.), Language typology and syntactic description (2.ª ed., Vol. 2, pp. 1-51). Cambridge University Press.

Huddleston, R., y Pullum, G. K. (2002). The Cambridge grammar of the English language. Cambridge University Press.

Lehmann, C. (1988). Towards a typology of clause linkage. En J. Haiman y S. A. Thompson (Eds.), Clause combining in grammar and discourse (pp. 181-225). John Benjamins.

Kiparsky, P., y Kiparsky, C. (1970). Fact. En M. Bierwisch y K. E. Heidolph (Eds.), Progress in linguistics (pp. 143-173). Mouton.

Real Academia Española y Asociación de Academias de la Lengua Española. (2019). Glosario de términos gramaticales (versión 1.0 en línea). https://www.rae.es/gtg

Real Academia Española y Asociación de Academias de la Lengua Española. (2025). Diccionario panhispánico de dudas (2.ª ed., versión en línea). https://www.rae.es/dpd

Ross, J. R. (1967). Constraints on variables in syntax [Tesis doctoral, Massachusetts Institute of Technology].

Van Valin, R. D., y LaPolla, R. J. (1997). Syntax: Structure, meaning and function. Cambridge University Press.

Cómo citar esta lectura

Publicación en la web: · LS-032

APA 7

Alarcón Covarrubias, J. (2026). Coordinación y subordinación. Lingüística y Semiótica. https://linguisticaysemiotica.org/temas/ls-032

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Alarcón Covarrubias, Jonathan. «Coordinación y subordinación». Lingüística y Semiótica. 22 de septiembre de 2026. https://linguisticaysemiotica.org/temas/ls-032.

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