Funciones gramaticales y papeles semánticos
Definir el sujeto como quien realiza la acción da cuenta de una parte de las oraciones y confunde dos niveles de análisis. En Ana rompió el vaso, Ana es agente y sujeto; en Ana recibió el informe, receptora y sujeto; en Ana teme el fracaso, experimentante y sujeto. La función se conserva mientras cambia la relación semántica.
La distinción afecta también al objeto. El vaso resulta afectado en la primera oración, el informe cambia de poseedor en la segunda y el fracaso es el estímulo de la experiencia en la tercera, sin que todos sufran una transformación material. Los papeles semánticos ayudan a interpretar la predicación, pero no bastan como procedimiento de identificación sintáctica.
En español, la concordancia de número y persona con el verbo flexionado es la evidencia central para identificar el sujeto (RAE y ASALE, 2019, s. v. sujeto). Debe examinarse mediante cambios controlados y junto con otros diagnósticos, porque dos grupos nominales singulares pueden coincidir en número con un verbo singular sin que ambos sean sujetos.
El capítulo trabaja primero con el español de referencia y señala las diferencias dialectales cuando afectan al diagnóstico. Considera después el límite tipológico, porque una propiedad útil en español no se convierte automáticamente en definición universal. Sustituir una definición semántica demasiado simple por otra regla igualmente rígida, basada en una terminación o en una posición, sería repetir el error.
La concordancia como relación
La comparación entre La residente revisó el informe y Las residentes revisaron el informe muestra el mecanismo. Al cambiar el número del primer grupo cambia el verbo, mientras que pluralizar el objeto, como en La residente revisó los informes, deja el verbo en singular. La comparación identifica qué expresión controla la concordancia en esta construcción.
El razonamiento es más informativo que la observación de una oración aislada. En La residente revisó el informe ambos nombres son singulares, así que la coincidencia de rasgos no decide cuál es el sujeto. El contraste controlado separa las hipótesis, porque una regla que copiara el número de cualquier nombre presente no explicaría qué ocurre cuando los números divergen.
La concordancia aparece también dentro del grupo nominal y en las relaciones predicativas. Las residentes estaban cansadas contiene concordancia verbal de número y persona, además de concordancia de género y número con el adjetivo. Residentes, estaban y cansadas expresan valores compatibles mediante paradigmas diferentes, sin compartir una misma terminación.
Los rasgos tampoco equivalen directamente a propiedades del referente. En Usted llegó temprano, el pronombre designa al interlocutor, pero exige concordancia verbal de tercera persona (RAE y ASALE, 2025, s. v. usted). El Glosario registra el caso inverso, característico del español, en el que un grupo nominal de tercera persona del plural que designa individuos concuerda con el verbo en cualquier persona, como en Los estudiantes apoyaremos la propuesta (RAE y ASALE, 2019, s. v. concordancia). La persona de la interacción y la persona morfosintáctica no coinciden de manera simple.
Un análisis debe identificar, por tanto, el controlador, la expresión que manifiesta la concordancia y el dominio en que se establece la relación, según la terminología de Corbett (2006). Observar números o géneros compatibles es solo el comienzo, porque demostrar una dependencia exige mostrar cómo cambia el patrón cuando se modifican las condiciones pertinentes.
Sujeto expreso, tácito y no referencial
Llegué temprano permite recuperar un sujeto de primera persona del singular sin pronunciar un pronombre. Llegó temprano informa menos sobre la identidad del referente, que el contexto debe establecer. En ambos casos puede analizarse un sujeto tácito, aunque solo en el primero la terminación verbal basta para fijar la referencia.
Añadir un pronombre tampoco es neutro en todos los contextos. Ella llegó temprano puede introducir un contraste o resolver una ambigüedad. La forma con pronombre y la forma sin él pueden cumplir, por tanto, funciones discursivas diferentes. La licencia gramatical para omitirlo y la conveniencia comunicativa de hacerlo son preguntas distintas.
La relación entre flexión y sujeto nulo debe delimitarse tipológicamente. El español tiene concordancia informativa en muchas formas, pero hay lenguas que omiten pronombres sin un sistema equivalente de marcas verbales, como el japonés. Dryer (2013) registra estrategias diversas de expresión de los sujetos pronominales, lo que impide tratar la riqueza flexiva como condición universal, necesaria o suficiente, de la omisión.
Hay que distinguir también un sujeto tácito referencial de una construcción impersonal. En el análisis tradicional, Hay tres informes sobre la mesa carece de un sujeto tácito equivalente a ellos. El grupo posverbal no controla la concordancia, a diferencia de lo que ocurre en Llegaron tres informes, de modo que mencionar una entidad no obliga a asignarle la función de sujeto.
El sujeto expletivo del inglés en it rains, mencionado en el texto LS-028, muestra otra posibilidad, porque una posición gramatical puede estar ocupada por una expresión sin referencia ordinaria. El dato no prueba que todas las lenguas representen internamente una palabra silenciosa equivalente.
Objeto directo, objeto indirecto y marcación con a
La residente examinó al paciente contiene un objeto directo introducido por a, marca que no lo convierte en objeto indirecto. En La residente examinó el documento cambian el tipo de referente y la marcación, pero la relación seleccionada por EXAMINAR sigue siendo la del objeto examinado.
En La residente entregó el documento al supervisor, en cambio, el supervisor es el destinatario y corresponde al objeto indirecto en el análisis habitual, mientras que el documento es el objeto directo. La semejanza superficial de al paciente y al supervisor no decide su función, que depende del predicado y del conjunto de relaciones de la oración.
Los pronombres átonos aportan evidencia. En el sistema no leísta tomado como referencia, Lo examinó sustituye al objeto directo masculino singular y Le entregó el documento expresa al receptor mediante un clítico dativo. En Se lo entregó, se es una variante de le ante lo, que no debe clasificarse como reflexiva por compartir la forma con el se de otras construcciones.
El diagnóstico debe ajustarse a la variedad. El leísmo usa le en ciertas funciones de objeto directo, con distribuciones que varían entre comunidades. La norma académica admite, por ejemplo, el le de objeto directo referido a una persona de sexo masculino, como en A Juan le vi ayer (RAE y ASALE, 2025, s. v. leísmo). Concluir que todo le es objeto indirecto convertiría una clasificación normativa simplificada en un análisis descriptivo erróneo. La investigación de una comunidad concreta debe establecer su sistema.
La llamada a personal tampoco se distribuye según una simple oposición entre lo humano y lo no humano. En la marcación diferencial de objeto intervienen la animacidad, la especificidad y las propiedades del verbo, factores que Aissen (2003) organiza en escalas tipológicas. El contraste entre Busco una enfermera (sin referente específico) y Busco a una enfermera (que suele referirse a una persona determinada) muestra el peso de la especificidad. Aquí basta retener que la marca es compatible con el objeto directo, porque su distribución completa excede cualquier regla escolar.
La construcción de gustar
A Ana le gustan las películas resulta útil porque el orden y la experiencia subjetiva pueden inducir una clasificación incorrecta. Ana aparece primero y es quien experimenta el gusto, propiedades que no bastan para convertirla en sujeto sintáctico del verbo.
Si se mantiene a Ana y se varía el otro participante, como en A Ana le gusta la película frente a A Ana le gustan las películas, el verbo sigue el número del grupo que designa lo que gusta. Si se mantiene la película y se pluralizan los experimentantes, como en A Ana y a Luis les gusta la película, cambia el clítico dativo y el verbo permanece en singular. La tabla 29.1 reúne las cuatro combinaciones.
Tabla 29.1. Concordancia verbal y clítico dativo con gustar
| Construcción | Verbo | Grupo que determina su número | Clítico dativo |
|---|---|---|---|
| A Ana le gusta la película | singular | la película | singular |
| A Ana le gustan las películas | plural | las películas | singular |
| A Ana y a Luis les gusta la película | singular | la película | plural |
| A Ana y a Luis les gustan las películas | plural | las películas | plural |
El conjunto aporta evidencia convergente para analizar la película como sujeto y a Ana como dativo experimentante. El Glosario ilustra la concordancia de sujeto y verbo con Me gustan los helados (RAE y ASALE, 2019, s. v. sujeto). La posición inicial del dativo responde a otra dimensión de la estructura, la informativa, que estudia el texto LS-035.
La tabla muestra asimismo que una oración puede expresar dos dependencias de número diferentes, porque el verbo y el clítico concuerdan con participantes distintos. Una descripción que buscara el plural de la oración como un todo perdería esa organización.
La semántica sigue siendo pertinente, porque reconocer al experimentante permite interpretar correctamente el contenido. El ejemplo impide usar esa interpretación como sustituto de la función sintáctica, de modo que el análisis conserva ambas capas, la semántica y la sintáctica.
Orden, tópico y sujeto posverbal
Llegaron las residentes contiene un sujeto posverbal, como muestra la concordancia en Llegó la residente. Llegar es, además, uno de los verbos inacusativos vistos en el texto LS-028. La posición posterior al verbo no basta, por tanto, para identificar un objeto, del mismo modo que la posición inicial no basta para identificar el sujeto en cualquier construcción.
El informe lo revisó Ana sitúa un objeto al comienzo y lo retoma con un clítico, mientras Ana sigue siendo el sujeto. El informe puede ser el tópico o un elemento prominente según el contexto. El tópico pertenece a la organización informativa y el sujeto es una función gramatical, categorías que a menudo coinciden sin identificarse.
La flexibilidad del orden en español tampoco equivale a una libertad irrestricta. Las permutaciones alteran la aceptabilidad, el foco o los requisitos contextuales. Una secuencia puede ser natural como respuesta a una pregunta y resultar marcada al comienzo de un relato. El análisis del orden debe especificar, por ello, el contexto que licencia cada construcción.
La flexibilidad debe separarse también de la ambigüedad. La marca a, los clíticos y la concordancia pueden mantener identificables las funciones cuando cambia la posición, pero no garantizan que toda oración sea inequívoca, porque dos participantes con rasgos semejantes pueden dejar alternativas abiertas.
El orden lineal aporta evidencia que debe combinarse con la construcción y la morfología. En una lengua de orden más rígido su peso puede ser mayor. La comparación tipológica debe registrar esas diferencias sin suponer que todas las lenguas identifican sus funciones con los mismos recursos.
Pasiva y construcciones impersonales
La pasiva, estudiada en el texto LS-028 desde la estructura argumental, confirma la separación entre función y papel. En El informe fue revisado por las residentes, el informe controla el singular de fue y concuerda con revisado, mientras que las residentes conservan el papel de revisoras sin ser el sujeto.
El contraste entre Se revisaron los informes y Se entrevistó a los participantes introduce otra distinción. La primera es una pasiva refleja con concordancia plural; la segunda, una impersonal que mantiene el verbo en singular y un objeto de persona con a. Agruparlas bajo la fórmula de que se elimina el sujeto y queda el objeto pasaría por alto esas propiedades.
La comparación se completa con Había varios informes. En el uso existencial impersonal de haber, la norma culta mantiene el verbo en singular aunque el grupo posverbal sea plural. El DPD distingue ese uso de la concordancia en plural, como en habían varios informes, extendida en diversas variedades y rechazada en la norma culta (RAE y ASALE, 2025, s. v. haber). Describir esas variantes es legítimo y no equivale a recomendarlas para un registro formal ni a tratarlas como indicadores clínicos.
El texto LS-031 desarrolla estas construcciones. Aquí su función es diagnóstica, pues una forma posverbal, una marca se o una entidad humana dejan abierta la existencia de un sujeto referencial, que solo el patrón completo permite establecer.
Concordancia formal, concordancia semántica y resolución
La mayoría de los informes llegó y La mayoría de los informes llegaron ilustran una competencia entre el núcleo formal singular y la interpretación plural del conjunto. El DPD admite ambas concordancias con sustantivos cuantificadores de este tipo y describe las condiciones de cada una (RAE y ASALE, 2025, s. v. concordancia). La alternancia no autoriza a concluir que toda concordancia semántica sea libre ni que cualquier plural cercano pueda controlar el verbo.
La coordinación exige otra operación. En Ana y Luis llegaron, dos nombres singulares integran un sujeto plural cuyo número no copia el de ninguno de ellos. En Ana y yo llegamos, la presencia de la primera persona interviene en la resolución del conjunto. Una gramática necesita, por tanto, reglas que combinen rasgos, además de reglas que los copien.
La referencia puede divergir también de la forma. Usted designa al destinatario y controla la tercera persona, mientras que un nombre colectivo como equipo tiene forma singular y se refiere a varias entidades. Estos casos impiden identificar el número morfosintáctico con el conteo de individuos o la persona gramatical con la posición en la interacción.
Las divergencias tienen estatutos distintos. Una variante estable y una resolución de coordinación son fenómenos diferentes de un error ocasional de producción, por mucho que la etiqueta general de concordancia irregular los mezcle. Decidir cuál ha ocurrido exige datos distribucionales y contexto, porque la forma superficial es la misma.
En la edición importa, por otra parte, declarar el propósito. Un texto formal puede ajustarse a una convención elegida sin que esa decisión invalide científicamente otras variantes. La corrección normativa de un documento y la descripción de la competencia de un hablante son operaciones diferentes.
Jerarquía e interferencia en la concordancia
El texto LS-025 presentó el contraste entre El informe de las residentes llegó y Los informes de la residente llegaron. En el primero, el nombre plural más próximo al verbo no impide el singular que exige el núcleo; en el segundo, el núcleo plural exige el plural pese al nombre singular intermedio. Considerar ambos casos evita confundir la sensibilidad al núcleo con una preferencia constante por el singular.
Con esos casos puede construirse una matriz de cuatro condiciones que cruza el número del núcleo con el del modificador (tabla 29.2). Las condiciones discordantes son las más informativas para comparar una hipótesis de proximidad lineal con otra que atiende a la estructura del sujeto.
Tabla 29.2. Diseño de una prueba de concordancia con nombres interpuestos
| Núcleo y modificador | Forma de referencia |
|---|---|
| El informe de la residente… | llegó |
| El informe de las residentes… | llegó |
| Los informes de la residente… | llegaron |
| Los informes de las residentes… | llegaron |
Una respuesta correcta en un solo ejemplo no demuestra una representación jerárquica, porque un sistema podría aprovechar asociaciones locales o la frecuencia de ciertas frases. Estudiar la generalización exige variar el léxico y la estructura, controlar la frecuencia y separar los materiales conocidos de los nuevos.
El estudio de Linzen et al. (2016), comentado en el texto LS-025, mostró la importancia del objetivo de entrenamiento y de las condiciones de evaluación en redes LSTM. Su alcance no autoriza afirmaciones generales sobre los modelos actuales ni sobre la sintaxis humana, pero ilustra bien la necesidad de pruebas controladas.
En los hablantes, los errores de concordancia atraída por un nombre interpuesto están documentados desde el estudio de Bock y Miller (1991), que los provocó experimentalmente en inglés. Una producción ocasional de ese tipo no permite concluir que la gramática del hablante sea lineal, porque el conocimiento, la ejecución y la tarea experimental son niveles distintos.
La matriz permite distinguir también la predicción de la interpretación. Un sistema que elija llegó en las dos primeras filas y llegaron en las dos últimas acierta en esos materiales, sin que de ello se siga que identifique quién llegó en un párrafo con varios referentes ni que resuelva pasivas o pronombres. La conclusión no puede extenderse más allá de los materiales evaluados.
Para aislar el papel de la jerarquía podría añadirse un control en el que el nombre interpuesto pertenezca a una estructura ajena al sujeto. También habría que variar los verbos, porque aprender una asociación particular entre informe y llegó es distinto de generalizar sobre el número gramatical. Estas modificaciones convierten la demostración en un programa de contraste cuyos resultados habría que obtener.
La distinción vale igualmente en la clínica. Un error ocasional puede relacionarse con la planificación, la interferencia o las condiciones de la tarea. Afirmar una alteración sistemática exige observar su distribución y considerar el repertorio lingüístico del hablante, de modo que la etiqueta de agramatismo no puede derivarse de una sola discordancia en una producción espontánea.
La concordancia puede, por otra parte, permanecer intacta mientras se interpreta mal una oración reversible. La residente examinó a la supervisora y La supervisora examinó a la residente son ambas plausibles. Como los dos grupos nominales comparten género y número, la concordancia no resuelve la asignación de funciones, que depende del orden y de la marcación del objeto. La concordancia es, así, un diagnóstico central que necesita el apoyo de otros.
Cambiar el número de uno de los participantes añade evidencia, aunque modifica el material. En Las residentes examinaron a la supervisora, la concordancia verbal restringe el sujeto; La supervisora examinó a las residentes invierte la relación con las mismas entidades. Una prueba cuidadosa distinguiría la capacidad de seguir esas marcas de la tendencia a elegir la escena socialmente más esperable.
Corrección gramatical y fidelidad documental
En el registro inventado La hermana informó que el paciente llamó al vecino, informó y llamó tienen sujetos distintos. La hermana es la fuente del reporte y el paciente, quien realiza la llamada, mientras que el vecino es su destinatario. Una representación que asignara un único sujeto al conjunto perdería la subordinación.
La paráfrasis Según la hermana, el paciente llamó al vecino conserva esa atribución. El paciente informó que la hermana llamó al vecino conserva las tres entidades e intercambia sus relaciones, un error de fidelidad que la concordancia correcta oculta y que ninguna evaluación puramente gramatical detectaría.
La voz pasiva permite una prueba particularmente clara. La pasiva correspondiente a El paciente agredió al vecino es El vecino fue agredido por el paciente, mientras que El paciente fue agredido por el vecino invierte los papeles. La inversión procede de una asignación incorrecta de los participantes durante la transformación, sin que la pasiva sea responsable de ella.
La correferencia puede dejar otra incertidumbre. En La hermana habló con la madre después de que ella llamara, el pronombre no identifica inequívocamente a quien llamó, porque el femenino singular restringe las opciones sin seleccionar uno de los dos antecedentes. Al redactar, repetir un nombre puede ser preferible a mantener una ambigüedad pertinente. Cuando el original es ambiguo, sin embargo, la revisión no debe resolverlo con una elección inventada. El texto LS-034 estudia estas relaciones anafóricas.
Estos ejemplos permiten formular controles concretos para un resumen, que debe conservar el sujeto de cada predicado y distinguir la fuente del participante subordinado, además de verificar que los cambios de voz mantengan los papeles. El objetivo es impedir que una redacción fluida sustituya una relación por otra, lo que deja amplio margen para la variación estilística.
Generalización tipológica y límites de los diagnósticos
El español tiene un conjunto de señales especialmente visible, formado por la flexión verbal, los contrastes pronominales, la marcación con a, los clíticos y las alternancias de voz. Otras lenguas distribuyen estas funciones con recursos diferentes, por lo que la comparación debe identificar qué propiedades convergen en cada sistema antes de usar las mismas etiquetas como si fueran idénticas por definición.
Una lengua puede carecer de concordancia verbal extensa y mantener relaciones comparables mediante el orden o el caso. En una lengua ergativa como el euskera, el sujeto de los verbos transitivos recibe una marca de caso distinta de la del sujeto intransitivo, que comparte su forma con el objeto. La tipología busca conceptos comparativos suficientemente explícitos para describir esas diferencias.
Una definición descriptiva local debe separarse de una generalización universal. Afirmar que, en las oraciones finitas del español analizadas, el sujeto controla la concordancia tiene un alcance delimitado; sostener que en cualquier lengua y construcción el sujeto es lo que concuerda con el verbo es una tesis mucho más fuerte. Los sujetos de las construcciones no finitas y las lenguas sin esa flexión bastan para refutarla.
La noción de sujeto de predicación, que la gramática académica también registra, es más amplia que la función oracional de sujeto (RAE y ASALE, 2019, s. v. sujeto de predicación). En Encontré las manos frías, las manos mantiene una relación predicativa con frías aunque sea el objeto del verbo principal. Confundir ambos usos produciría contradicciones aparentes entre análisis que emplean la palabra sujeto con alcances distintos.
Una comparación rigurosa conserva esa diversidad terminológica sin convertirla en indeterminación. Cada análisis debe declarar su objeto y aportar pruebas, además de mostrar dónde deja de aplicarse, porque la pluralidad de criterios no vuelve igualmente defendible cualquier clasificación.
El texto LS-030 añade el tiempo, el aspecto, la modalidad y la negación. Las funciones identificadas aquí aportan participantes, pero queda por determinar qué se afirma de ellos, sea que el evento ocurrió, que se presenta como posible o que la oración niega su ocurrencia en un intervalo determinado.
Referencias
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Corbett, G. G. (2006). Agreement. Cambridge University Press.
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Real Academia Española y Asociación de Academias de la Lengua Española. (2025). Diccionario panhispánico de dudas (2.ª ed., versión en línea). https://www.rae.es/dpd