# Semántica de eventos y causalidad léxica

Considérense «Juan rompió el vaso», «El vaso se rompió» y «El vaso quedó roto». Las tres oraciones se relacionan con un mismo cambio de estado, de no roto a roto, con una distribución diferente de la información causal en cada caso. En la primera aparece un causante; en la segunda, el cambio se expresa sin agente ni causa externa explícita; en la tercera se focaliza principalmente el estado resultante. Esto sugiere que el significado verbal puede contener una estructura interna. Frente a la representación de ROMPER(x, y) como una relación indivisible, es posible descomponerla, por ejemplo como CAUSE(x, BECOME(ROTO(y))), análisis en el que quedan distinguidos la causa, el cambio y el resultado.

La *semántica de eventos* estudia cómo los predicados estructuran las situaciones en estados, procesos, transiciones, causas y resultados. El capítulo examina qué estructura eventiva contienen los verbos y cómo esa estructura explica las alternancias entre formas transitivas, intransitivas, causativas y resultativas, problema que conecta la semántica lexical, la estructura argumental, el aspecto, la causalidad y la sintaxis. La exposición sostiene, además, una distinción metodológica que reaparece en las aplicaciones clínicas y científicas, según la cual la causa lingüísticamente expresada no es la causa real demostrada.

El capítulo LS-056 introdujo la representación davidsoniana ∃e[CORRER(e) ∧ AGENTE(e, Juan)], donde la variable e representa un evento (Davidson, 1967; Parsons, 1990). La arquitectura permite agregar modificadores, como en «Juan corrió rápidamente en el parque ayer», oración que se representa como ∃e[CORRER(e) ∧ AGENTE(e, j) ∧ RÁPIDO(e) ∧ EN_PARQUE(e) ∧ AYER(e)], con la ventaja de que todos los modificadores se conectan a la misma eventualidad.

## PARTE I. DESCOMPOSICIÓN LÉXICA

Las teorías de *descomposición léxica* representan ciertos significados verbales mediante componentes abstractos como CAUSE, BECOME, ACT o estados resultantes. Estas estructuras son análisis teóricos útiles para explicar alternancias y restricciones, no piezas observables de significado sobre las que exista un consenso único (Dowty, 1979; Levin & Rappaport Hovav, 1995; Rappaport Hovav & Levin, 1998). El caso clásico, desarrollado por Dowty (1979), es «matar», representable como CAUSE(x, BECOME(MUERTO(y))); la palabra lexicaliza la causación junto con el cambio de estado.

De modo similar, ROMPER(x, y) puede analizarse como CAUSE(x, BECOME(ROTO(y))). La representación es una hipótesis sobre la estructura semántica sincrónica, no una etimología. El hablante no necesita pensar conscientemente en CAUSE y BECOME; la descomposición pretende explicar patrones gramaticales que esa estructura permite predecir.

La utilidad de la descomposición se aprecia en la relación entre «Juan rompió el vaso» y «El vaso se rompió», que resulta más fácil de representar si ambas oraciones comparten BECOME(ROTO(vaso)) y la variante transitiva añade CAUSE(Juan, ...). Transitivamente, la estructura es CAUSE(x, BECOME(P(y))); anticausativamente, BECOME(P(y)). Bajo esa representación, la alternancia sintáctica refleja una diferencia semántica estructurada.

## PARTE II. ESTADO, CAMBIO Y RESULTADO

«El vaso está roto» describe un estado, ROTO(vaso), sin afirmar cómo se produjo; «El vaso se rompió» introduce una transición, BECOME(ROTO(vaso)), con ¬ROTO antes y ROTO después. Como la estructura eventiva de la transición incluye un límite, muchos verbos de cambio de estado son télicos (Rothstein, 2004).

Una construcción resultativa focaliza el estado final, como ocurre en «Pintaron la pared de rojo», que puede representarse aproximadamente como CAUSE(x, BECOME(ROJA(pared))), donde el predicado «roja» describe el resultado. Aportado ese resultado por un predicado distinto del verbo, la estructura eventiva puede construirse composicionalmente y el verbo no es su única fuente.

## PARTE III. CAUSACIÓN

Un verbo como «romper» lexicaliza la causación, que forma parte de su significado convencional, sin que haga falta agregar «hacer que» para expresarla.

Compárese «Juan rompió el vaso» con «Juan hizo que el vaso se rompiera», donde la segunda expresa la causación mediante una construcción perifrástica. Ambas pueden representarse con una estructura causal general, CAUSE(x, e), sin poseer necesariamente el mismo significado pragmático o aspectual. La causativa perifrástica puede admitir una mayor separación entre la causa y el resultado, junto con distintos grados de control.

La distancia causal también se codifica. «Juan abrió la puerta» favorece una causación más directa; «Juan hizo abrir la puerta» puede implicar que Juan ordenó a alguien o que creó las condiciones. Se trata, por tanto, de una dimensión codificable lingüísticamente, sin que exista una escala universal idéntica en todas las lenguas.

## PARTE IV. ALTERNANCIA CAUSATIVA Y ANTICAUSATIVA

El patrón se observa en «María abrió la puerta» frente a «La puerta se abrió», donde la transitiva corresponde a CAUSE(María, BECOME(ABIERTA(puerta))) y la anticausativa a BECOME(ABIERTA(puerta)); en esta última, el argumento externo desaparece de la estructura lingüística.

Lo que la anticausativa no dice requiere tanta atención como lo que dice. «La puerta se abrió» no implica que nadie la abriera. Pudo existir viento, una persona o un mecanismo; la oración no expresa un causante externo. La causa no expresada no es la ausencia de causa real, distinción sobre la que descansan las aplicaciones clínicas del capítulo.

No todos los verbos alternan. «Juan rompió el vaso» convive con «El vaso se rompió»; «Juan asesinó a Pedro», en cambio, no produce normalmente «*Pedro se asesinó» con lectura anticausativa. La posibilidad de alternancia depende de la semántica lexical del verbo (Levin, 1993; Levin & Rappaport Hovav, 1995).

Los verbos alternantes suelen describir cambios conceptualizables como relativamente espontáneos (abrir, romper, secar, derretir), mientras que verbos como asesinar, escribir o construir requieren típicamente una causa agente más específica. La gramática parece sensible, por consiguiente, al tipo de causalidad lexical (Levin & Rappaport Hovav, 1995).

## PARTE V. INACUSATIVOS E INERGATIVOS

El capítulo LS-031 introdujo la distinción entre intransitivos inacusativos e inergativos (Levin & Rappaport Hovav, 1995). En el inacusativo «Llegó Juan», el argumento se comporta semánticamente como tema de un cambio o aparición; en el inergativo «Juan corrió», el sujeto posee propiedades más agentivas.

La estructura eventiva de ambas clases difiere. El inacusativo puede representarse como BECOME(P(x)), o bien OCCUR(e) ∧ THEME(e, x), en tanto que el inergativo se representa como ACT(e) ∧ AGENT(e, x). Con un argumento sintáctico cada uno, ambos divergen en su estructura eventiva; la diferencia no se reduce a la transitividad superficial (Hale & Keyser, 2002).

La inacusatividad no equivale a la pasividad. «Juan llegó» no es una pasiva y no existe en ella un agente omitido comparable al de «Juan fue llamado»; la inacusatividad es una propiedad lexical-sintáctica diferente, cuya identificación evita confundir varias construcciones que comparten un sujeto no agentivo.

## PARTE VI. ROLES TEMÁTICOS

Un *Agente* típicamente inicia, controla y actúa intencionalmente, como María en «María abrió la puerta». La agentividad es, sin embargo, gradual, como se aprecia en «El viento abrió la puerta», donde el viento es causa sin ser un Agente prototípico.

Un *Paciente* sufre un cambio, como el vaso en «El vaso se rompió». Un *Tema* puede ser una entidad desplazada, localizada o relacionada, como el libro en «Juan puso el libro en la mesa», que no necesita sufrir un cambio interno.

En «María teme a los perros», María es *Experienciador* y no Agente; el ejemplo revela que el sujeto no equivale al Agente. La distinción reaparece continuamente porque la sintaxis y la semántica no son isomórficas.

## PARTE VII. PROTO-ROLES

Dowty (1991) propuso reemplazar las listas rígidas de roles por *proto-roles*. El Proto-Agente reúne propiedades como la volición, la sentiencia, la causación y el movimiento independiente; el Proto-Paciente, propiedades como el cambio de estado, la afectación y la dependencia causal. Los argumentos se alinean según qué conjunto de propiedades acumulan.

La ventaja se aprecia en «Juan vio a María», donde Juan tiene percepción sin controlar necesariamente el evento y María no cambia de estado. La clasificación tradicional en Agente y Paciente resulta imperfecta en ese caso; los proto-roles, en cambio, permiten gradiencia.

## PARTE VIII. AGENTIVIDAD

La agentividad puede pensarse como una función de la volición, el control, la causación, el movimiento y la sentiencia, sin que todas las propiedades deban estar presentes. De ahí que «el viento» pueda ser causante sin ser agente prototípico.

El control y la causa son dimensiones diferentes, como muestra «Juan dejó caer el vaso accidentalmente», donde Juan causa el evento al tiempo que el modificador reduce la interpretación de intención; causación y volición no coinciden.

## PARTE IX. VERBOS PSICOLÓGICOS

Compárese «María teme a los perros» con «Los perros asustan a María», donde María es Experienciador-sujeto en la primera y Experienciador-objeto en la segunda. El contraste indica que el rol semántico no determina una función sintáctica única.

«Los perros asustan a María» puede representarse como CAUSE(perros, BECOME(ASUSTADA(María))), aunque la relación causal psicológica puede ser más abstracta que un impacto físico. La semántica lexical debe permitir, por ello, distintos dominios de causación.

## PARTE X. LOGROS Y CAMBIOS DE ESTADO

Verbos como llegar, morir y encontrar se analizan frecuentemente como logros, por ejemplo BECOME(MUERTO(x)). El evento marca un límite, por larga que pueda ser la fase previa; la semántica del verbo focaliza la transición (Rothstein, 2004).

La pareja «morir» y «matar», donde MORIR(y) = BECOME(MUERTO(y)) frente a MATAR(x, y) = CAUSE(x, BECOME(MUERTO(y))), muestra la diferencia con claridad. El cambio y la causación del cambio son componentes separables.

## PARTE XI. CAUSACIÓN Y RESULTADO

«Juan golpeó el vaso» no implica que el vaso se rompiera y puede representarse como GOLPEAR(e) ∧ AGENTE(e, Juan) ∧ TEMA(e, vaso), sin BECOME(ROTO(vaso)); «Juan rompió el vaso», por el contrario, sí entraña ROTO(vaso) después del evento relevante. Esta diferencia de entrañamiento separa los verbos de manera de los verbos de resultado.

## PARTE XII. MANERA Y RESULTADO

Los verbos de manera (golpear, frotar, barrer) especifican cómo ocurre una acción sin garantizar un resultado concreto; los verbos de resultado (romper, secar, vaciar) especifican un cambio final sin especificar necesariamente cómo se produjo (Rappaport Hovav & Levin, 1998).

Una propuesta influyente, asociada a Beth Levin y Malka Rappaport Hovav, sostiene que las raíces verbales tienden a lexicalizar la manera o el resultado, pero no ambos plenamente al mismo tiempo. Esta *Manner/Result Complementarity* (Rappaport Hovav & Levin, 2010) ha generado debate y posibles contraejemplos; debe tratarse como una generalización teórica discutida y no como una ley absoluta.

## PARTE XIII. RESULTATIVAS

El inglés admite resultativas como «He hammered the metal flat», donde el verbo expresa la manera y la construcción añade el resultado FLAT(metal), estructura representable como CAUSE(ACT_hammer(x), BECOME(FLAT(y))); la gramática construye así una eventualidad más rica que la entrada lexical del verbo (Levin & Rappaport Hovav, 1995; Rappaport Hovav & Levin, 1998).

El español tiene restricciones distintas para las resultativas secundarias, aunque puede expresar «Pintó la pared de rojo», donde el verbo, el objeto y el predicado resultativo construyen una estructura de cambio. La tipología de las resultativas varía entre lenguas.

## PARTE XIV. CAMBIO DE POSESIÓN

«María dio el libro a Juan» implica un cambio de posesión, representable como CAUSE(María, BECOME(HAVE(Juan, libro))), cuya estructura eventiva incluye causante, tema, receptor y estado resultante.

«Juan recibió el libro de María» lexicaliza la misma escena desde otra perspectiva. La causación no desaparece necesariamente del mundo; la selección lexical cambia qué participante se perfila.

## PARTE XV. MOVIMIENTO CAUSADO

«María puso el libro en la mesa» implica que el libro no estaba allí, que María causa el movimiento y que el libro termina en la mesa, contenido que se representa como CAUSE(María, BECOME(EN(libro, mesa))). En esa representación, la semántica de la localización y la de la causación se integran.

«El libro cayó al suelo» no expresa una causa externa y se representa, aproximadamente, como BECOME(EN(libro, suelo)); la alternancia vuelve a mostrar la diferencia entre la transición y la causación.

## PARTE XVI. EVENTOS COMPLEJOS

Un evento causativo puede contener subeventos, e₁ como causa y e₂ como cambio, con CAUSE(e₁, e₂) (Pustejovsky, 1995). En «Juan rompió el vaso con un martillo» hay una acción de Juan, un contacto con el martillo y un cambio de estado, de modo que la lexicalización comprime una cadena causal.

El número de eventos que contiene una oración depende del nivel de análisis. «Juan abrió la puerta» puede analizarse como un evento, como una acción más una transición o como múltiples microeventos físicos; la semántica selecciona una granularidad útil y no intenta describir toda la física.

## PARTE XVII. INSTRUMENTOS

En «Juan cortó el pan con un cuchillo», el cuchillo participa como instrumento, INSTRUMENTO(e, cuchillo). El instrumento no es necesariamente un argumento lexical obligatorio, dado que puede ser un adjunto.

En «La llave abrió la puerta», un instrumento o causa no animado aparece como sujeto con naturalidad, sin que eso le atribuya intención. Este comportamiento confirma que la función sintáctica de sujeto no convierte automáticamente al participante en Agente prototípico; puede tratarse de Instrumento o de Causa según el análisis.

## PARTE XVIII. VOZ PASIVA

«El vaso fue roto por Juan» puede mantener la semántica básica CAUSE(Juan, BECOME(ROTO(vaso))); lo que cambia es la estructura sintáctica y la organización informativa. La pasiva se limita a reorganizar la expresión de la causación, sin eliminarla.

En «El vaso fue roto», el agente no se expresa, aunque la construcción pasiva puede implicar que existió alguna causa externa. El contraste con «El vaso se rompió» reside en que las dos oraciones pueden describir el mismo resultado con estructuras causales lingüísticas distintas.

## PARTE XIX. ANTICAUSATIVA Y PASIVA

La pasiva «La puerta fue abierta» sugiere un agente o una causa externa implícita, mientras que la anticausativa «La puerta se abrió» presenta el cambio sin introducir necesariamente un agente estructural, diferencia que se refleja en su comportamiento gramatical.

Un diagnóstico semántico de esa diferencia usa «deliberadamente», adverbio que exige un participante intencional (Dowty, 1979). «La puerta fue abierta deliberadamente» es natural; «?La puerta se abrió deliberadamente» solo funciona atribuyendo intencionalidad metafórica o un participante implícito no estándar. La asimetría sugiere que ambas construcciones difieren en su estructura argumental.

## PARTE XX. CAUSALIDAD LÉXICA Y CAUSALIDAD CIENTÍFICA

«El estrés causó el episodio» contiene lexicalmente CAUSE, lo que no demuestra empíricamente la relación, porque el CAUSE lingüístico no es el CAUSE demostrado. La semántica describe qué afirma la oración; la metodología científica pregunta si la afirmación está justificada.

Verbos como desencadenar, provocar y producir codifican relaciones causales, de manera que usarlos en escritura clínica o científica aumenta el compromiso causal. «El episodio comenzó después del despido» y «El despido desencadenó el episodio» difieren en esa tesis añadida, presente solo en la segunda.

## PARTE XXI. CAUSALIDAD EN CLÍNICA

Cuando el paciente dice «Después de separarme empecé a dormir mal», el dato es la secuencia temporal SEPARACIÓN < INSOMNIO y no la relación causal, ya que la secuencia es compatible con la causalidad sin demostrarla.

Cuando dice «La separación me produjo la depresión», hay una afirmación causal cuya fuente es el paciente; una nota rigurosa puede entonces escribir «Atribuye el inicio de los síntomas a la separación», formulación que preserva el contenido causal junto con la fuente epistemológica.

El clínico puede considerar plausible una relación precipitante, aunque debe distinguir el hecho temporal, la atribución del paciente, la hipótesis clínica y la evidencia causal, niveles que la semántica de eventos ayuda a mantener separados.

## PARTE XXII. PSICOPATOLOGÍA Y AGENCIA

Una frase como «Ellos me hicieron pensar eso» introduce la estructura causativa CAUSE(ellos, PENSAR(paciente, p)). Queda por explorar qué significa para el paciente, sea influencia, persuasión o experiencia de pasividad, puesto que la construcción gramatical causativa no determina por sí sola una categoría psicopatológica.

«El pensamiento apareció de repente» presenta el evento sin agente explícito, lo que no demuestra ausencia de autoría subjetiva. La gramática permite hablar de las experiencias mentales como eventos que emergen; una ontología psicológica no debe inferirse directamente desde la sintaxis.

## PARTE XXIII. DOCUMENTACIÓN CLÍNICA

Del original «Refiere empeoramiento luego del conflicto laboral» no debe pasarse automáticamente a «Conflicto laboral causa descompensación»; la segunda frase modifica la estructura causal.

El grado de causalidad debe preservarse en el registro. «Posterior a», «asociado a», «atribuido a», «precipitado por» y «causado por» tienen fuerzas diferentes y una documentación rigurosa elige el verbo según la evidencia.

## PARTE XXIV. ESCRITURA CIENTÍFICA

«X se asoció con Y», «X predijo Y», «X produjo Y» y «X causó Y» no son sinónimas. La asociación es una relación estadística, la predicción es una capacidad de anticipar y la producción y la causación son relaciones causales; la selección lexical tiene, por consiguiente, consecuencias epistemológicas.

Incluso los sustantivos pueden incorporar causalidad. «Efecto de X» puede sugerir que X produjo Y; si el diseño es observacional, quizá sea preferible «diferencia asociada con X». La semántica lexical puede sobreafirmar la evidencia sin necesidad de una oración explícitamente causal.

## PARTE XXV. INTELIGENCIA ARTIFICIAL

Un sistema puede extraer eventos de manera estructurada, como en la representación siguiente.

```text
Evento: romper
Agente: Juan
Paciente: vaso
Resultado: vaso roto
```

Esa extracción requiere distinguir los roles y el cambio de estado, tarea para la cual la semántica de eventos ofrece una representación útil.

La extracción causal plantea una exigencia adicional. De «Después de iniciar el fármaco, mejoró» un sistema no debería extraer «fármaco CAUSA mejoría», porque la oración solo establece una secuencia temporal; la extracción causal necesita evidencia lingüística adicional («debido a», «causó», «provocó») o un modelo inferencial externo.

Existe también la causalidad alucinada, cuando un resumen automático transforma «X ocurrió antes de Y» en «X produjo Y», con lo que aumenta la coherencia narrativa mientras distorsiona la evidencia; se trata de un error especialmente peligroso en medicina, ciencia y derecho.

## PARTE XXVI. FILOSOFÍA DE LOS EVENTOS

Davidson (1967) trata los eventos como variables cuantificables (∃e), lo que facilita la modificación y la anáfora eventiva; en «Juan cayó. Ocurrió ayer», el verbo «ocurrió» puede referir al evento completo.

La pertenencia de los estados a la categoría de los eventos es una cuestión abierta; algunas teorías, entre ellas la de Parsons (1990), usan el término general *eventualidad* para incluir estados y eventos, distinguiendo STATE de EVENT, aunque la ontología exacta varía.

La lengua lexicaliza la causalidad de múltiples maneras, mediante verbos, preposiciones y construcciones, sin que la estructura causal del mundo sea idéntica a la estructura lexical. Una misma cadena física puede describirse como abrir, empujar, hacer que entre aire o provocar un ruido; la selección verbal segmenta la realidad según propósitos comunicativos.

## PARTE XXVII. MÉTODO DE ANÁLISIS

Ante «El calor derritió el hielo», el procedimiento identifica primero los participantes (causa, el calor; tema, el hielo), luego el cambio, BECOME(DERRETIDO(hielo)), para representar finalmente la causa, CAUSE(calor, BECOME(DERRETIDO(hielo))). La alternancia «El hielo se derritió» corresponde a BECOME(DERRETIDO(hielo)), representación que no debe sobreinferirse, porque la variante intransitiva no implica ausencia de calor ni de otra causa.

En el ejemplo clínico «El paciente se agitó después de la visita», la representación temporal es VISITA < AGITACIÓN, relación que no es necesariamente causal. Si se escribe «La visita agitó al paciente», se añade CAUSE(visita, BECOME(AGITADO(paciente))), de modo que la diferencia lingüística hace visible el salto inferencial.

## PARTE XXVIII. SÍNTESIS

La semántica de eventos representa las situaciones mediante variables de evento, lo que permite integrar participantes, tiempo, lugar y manera. La descomposición léxica analiza ciertos verbos mediante operadores como CAUSE y BECOME; «matar» se representa como CAUSE(x, BECOME(MUERTO(y))) y «morir», como BECOME(MUERTO(y)). La alternancia causativa/anticausativa comparte el cambio de estado y difiere en la expresión de la causa, sin que la causa no expresada equivalga a la ausencia de causa real. Los inacusativos y los inergativos poseen estructuras eventivas diferentes. Los roles temáticos incluyen Agente, Paciente, Tema y Experienciador, con la reserva de que el sujeto no equivale al Agente; la teoría de los proto-roles representa la agentividad y la pacientividad como conjuntos graduales de propiedades. La distinción entre verbos de manera y de resultado ayuda a explicar alternancias y construcciones resultativas; los eventos causativos, por su parte, pueden contener subeventos de causa y resultado.

La pasiva mantiene la estructura causal aunque reorganice la sintaxis y la información. La anticausativa presenta el cambio sin proyectar un causante externo como argumento sintáctico, lo que no implica que el evento carezca de causa física o contextual; en muchas alternancias, el contraste relevante se da entre la estructura argumental y la causalidad del mundo.

En clínica, una secuencia temporal no debe transformarse automáticamente en causalidad, del mismo modo que en la escritura científica verbos como causar, producir y provocar introducen compromisos más fuertes que asociarse o preceder; en inteligencia artificial, extraer causalidad a partir de la simple proximidad temporal es un error semántico y epistemológico.

La enseñanza metodológica del capítulo puede resumirse en que los verbos pueden comprimir estructuras complejas de causa, cambio y resultado. Reconstruir esa arquitectura permite explicar alternancias gramaticales, mientras que la causalidad codificada por una expresión sigue siendo una afirmación lingüística que debe distinguirse de una relación causal empíricamente demostrada.

El capítulo LS-058 estudia la semántica de grados, la comparación y la vaguedad, incluyendo los adjetivos graduales, los estándares contextuales, los comparativos, los superlativos y el problema del sorites.

## Referencias fundamentales y ampliadas

Davidson, D. (1967). The logical form of action sentences. En N. Rescher (Ed.), *The Logic of Decision and Action*. University of Pittsburgh Press.

Dowty, D. R. (1979). *Word Meaning and Montague Grammar*. Reidel.

Dowty, D. (1991). Thematic proto-roles and argument selection. *Language, 67*(3), 547–619.

Hale, K., & Keyser, S. J. (2002). *Prolegomenon to a Theory of Argument Structure*. MIT Press.

Levin, B. (1993). *English Verb Classes and Alternations*. University of Chicago Press.

Levin, B., & Rappaport Hovav, M. (1995). *Unaccusativity: At the Syntax-Lexical Semantics Interface*. MIT Press.

Parsons, T. (1990). *Events in the Semantics of English*. MIT Press.

Pustejovsky, J. (1995). *The Generative Lexicon*. MIT Press.

Rappaport Hovav, M., & Levin, B. (1998). Building verb meanings. En M. Butt & W. Geuder (Eds.), *The Projection of Arguments*. CSLI.

Rappaport Hovav, M., & Levin, B. (2010). Reflections on manner/result complementarity. En M. Rappaport Hovav, E. Doron & I. Sichel (Eds.), *Lexical Semantics, Syntax, and Event Structure* (pp. 21–38). Oxford University Press.

Rothstein, S. (2004). *Structuring Events: A Study in the Semantics of Lexical Aspect*. Blackwell.
